Partes del corazón

El corazón es el órgano más importante del cuerpo y responsable del funcionamiento del resto del organismo, por lo que cualquier fallo en su funcionamiento puede llevar a graves afecciones o aún peor a la muerte, por eso es tan importante conocerlo en detalle para entender posibles anomalías.

En los humanos el corazón es un músculo dividido en cuatro cavidades y una serie de estructuras con una función clara, y que gracias a su trabajo conjunto permiten distribuir la sangre oxigenada a todas las partes del cuerpo, recibir aquella sin oxigenar y redireccionarla a los pulmones para que se alimente de oxígeno en un ciclo que se repite de forma constante.

El corazón es el órgano más importante del cuerpo humano

El corazón se ubica al medio de la cavidad torácica y en un adulto puede llegar a pesar entre 250 y 350 gramos, dependiendo del sexo de la persona. Su tamaño es similar al de un puño y está entremedio de los pulmones, encontrándose protegido por una serie de estructuras siendo el esternón la más importante.

El corazón humano está compuesto de varias partes conectadas entre sí, gracias a la ciencia hoy es posible reparar la mayoría de las anormalidades en este órgano ya sea mediante cirugías, implantes eléctricos, prótesis artificiales y en los casos más graves trasplantes de corazón desde el cuerpo de una persona con muerte cerebral.

El mal funcionamiento del corazón es la principal causa de muerte a nivel mundial, por lo que conocer bien su estructura y funcionamiento se hace clave para entender el cuerpo humano y las posibles afecciones que lo pueden deteriorar.

Pericardio, epicardio y miocardio

El corazón humano está recubierto por tres capas: Pericardio, miocardio y endocardio, cada una con su propia función y características siendo claramente diferenciables entre sí por su forma, anatomía y el rol que desempeñan.

El pericardio es la capa externa del corazón que lo separa y protege del resto de los órganos formando el llamado saco pericárdico alrededor de toda su superficie. Está recubierto de tejidos lisos.

El miocardio es una capa de tejido muscular que al contraerse o ampliarse va generando los latidos cardíacos, es la parte más gruesa de este órgano del sistema circulatorio y su tamaño no es igual en todos lados, sino que varía según la parte del corazón en que esté y la actividad que esta desempeñe.

El endocardio es la capa interna del corazón que cubre directamente sus estructuras, compuesta por tejidos laxos que están en contacto tanto con la sangre como también vasos sanguíneos, todo según el tipo de tejido de la zona.

Cavidades cardíacas

El corazón humano está divido en dos, el corazón derecho e izquierdo, sumando cuatro cavidades en conjunto. Los compartimientos superiores se denominan aurículas y las inferiores ventrículos, así cada lado del corazón tiene una aurícula y ventrículo, los cuales reciben y despiden sangre, ya sea oxigenada o sin oxigenar.

Ambos lados del corazón están separados por un tejido conocido como tabique o septo, si este se daña o presenta malformaciones se podría mezclar la sangre oxigenada con la carente de oxígeno, impidiendo que esta fluya como debería y provocando graves daños para la salud, hay personas que nacen con un agujero entre ambos lados ya sea a nivel de ventrículos o aurículas, el cual se tapa con una cirugía a los pocos días de vida.

Lado derecho del corazón

El lado derecho del corazón recibe la sangre no oxigenada desde el cuerpo a través las venas pulmonares y la redirecciona hacia los pulmones para que se nutra de oxígeno a mediante la arteria pulmonar.

El lado derecho está formado por la aurícula y ventrículo derecho y la sangre sin oxigenar llega a la aurícula a través de las venas cavas superior e inferior, ello dependiendo de la zona del organismo desde la cual provengan.

El ventrículo derecho recibe esta sangre no oxigenada desde la aurícula y la envía de vuelta a los pulmones a través de la arteria pulmonar para que estos la alimentan con oxígeno, la cual luego será recibida y distribuida por el lado izquierdo del corazón.

Lado izquierdo del corazón

El lado izquierdo del corazón recibe la sangre oxigenada desde los pulmones y la impulsa para que circule al resto del cuerpo para alimentar todos los órganos y tejidos, un bajo nivel de oxigenación en sangre lleva al deterioro y posterior muerte de cada parte del organismo humano.

La sangre llega a la aurícula izquierda a mediante las cuatro venas pulmonares y una vez allí pasa al ventrículo, desde el cual esta sangre oxigenada saldrá a circular al resto del cuerpo a través de la arteria aorta, la más importante del cuerpo humano.

Válvulas cardíacas

Cada cavidad cardíaca posee una válvula que impide que la sangre salga desde los ventrículos y aurículas, ya sean a otro compartimiento, vena o arteria y que de esa forma circule de modo incorrecto, por lo que se hace clave que estén en buen estado para impedir problemas. Existen cuatro válvulas en el corazón.

  • Válvula tricúspide: Separa aurícula derecha de ventrículo derecho
  • Válvula pulmonar: Separa el ventrículo derecho de la arteria pulmonar.
  • Válvula mitral o bicúspide: Separa la aurícula izquierda del ventrículo izquierdo y permite el paso de la sangre de la primera a la segunda
  • Válvula aórtica: Separa el ventrículo izquierdo de la arteria aorta

Venas y arterias del corazón y coronarias

Las venas y arterias que conectan el corazón con el resto del organismo son las más importantes del cuerpo, siendo además las más anchas. Cualquier daño en ellas, ya sea taponamiento o rupturas provoca una emergencia de salud que puede resultar mortal.

Las venas del corazón son la cava superior, inferior y pulmonar. Las arterias son la pulmonar y aorta, la última es la encarga de enviar la sangre oxigenada a todo el resto de los tejidos y órganos.
Hay arterias llamadas coronarias que no son parte del corazón mismo, pero llevan sangre a sus capas externas para alimentarlas. Las arterias coronarias son: derecha, izquierda, descendiente y arteria circunfleja.

Todas estas estructuras unidas permiten que el corazón funcione como debería y si bien son parte del sistema circulatorio humano, el resto de los sistemas del cuerpo requieren de estas y viceversa, por lo que existen conexiones.