Partes de un medicamento

Los medicamentos son sustancias químicas elaboradas para tratar un problema específico de salud, teniendo diferentes utilidades. La gran mayoría de ellos tienen como base elementos que están presentes en la naturaleza y, los científicos los modifican para dar con una forma terapéutica efectiva de administrarlos.

Un fármaco es mucho más que la sustancia que le da su nombre genérico, sino que posee una serie de otros componentes que le permiten funcionar efectivamente una vez que entran al cuerpo del paciente.

Un medicamento es mucho más que la sustancia terapéutica que le da su nombre genérico

Un medicamento se puede administrar por vía oral, dérmica o inyectable, ya sea en forma de pastillas, cápsulas, gotas, cremas, polvo en suspensión para soluciones orales o nasales, inyecciones intramusculares, subcutáneas o intravenosas. Es decir, se consumen por vía oral, inyecciones, inhalación a través de fosas nasales o bucal, colirios oculares, geles y cremas tópicas.

Para que el remedio haga su trabajo, la farmacología desarrolló una composición basada en tres partes básicas que permiten que esta droga pueda cumplir con su acción terapéutica de la mejor forma posible.

Principio activo

El principio activo de un medicamento es la sustancia farmacológica que produce el efecto que se busca con el consumo de dicho fármaco y, que puede ser analgésico, desinflamatorio, antibiótico o antiviral entre una serie de otros más.

Un medicamento puede tener uno o más principios activos, los que combinados generan diferentes efectos. Un ejemplo de principio activo es el ácido acetilsalicílico, que conocemos popularmente con el nombre comercial de aspirina.

Ese ácido acetilsalicílico se puede combinar con otros como el paracetamol o el ramipril según sea el efecto terapéutico que tendrá ese medicamento. En medicamentos genéricos, el nombre corresponde al de o los principios activos.

Excipientes

Los excipientes son sustancias que permiten que el principio activo pueda administrarse de forma segura en el cuerpo. Estos no tienen un efecto terapéutico, pero sí son necesarios para la elaboración del medicamento.

Los excipientes pueden ser de diferentes tipos y un medicamento que puede buscar el mismo uso terapéutico, puede ser elaborado con diversos excipientes, los que además sirven para darles sustancia, forma, sabor, formas de desintegrarse una vez que estén en el cuerpo o darles una capa protectora para cuidar el organismo entre otros.

Muchas veces los excipientes que usa un medicamento están contraindicados para personas con ciertas alergias e intolerancias, como por ejemplo al gluten o la lactosa, por eso es importante informar de estos problemas al médico para que este recete el más adecuado para evitar efectos indeseados.

Vehículo

El vehículo de un medicamento es la sustancia química que permite que no solo el principio activo esté en la concentración necesaria, sino que también que este llegue completo o sin daños hasta la zona del cuerpo en donde hará acción.

Los vehículos no tienen un efecto terapéutico y, según el tipo de medicamento pueden ser de diferentes clases. En fármacos líquidos, el vehículo se conoce como diluyente. En otra clase de medicamentos se usan polímeros u otras bases químicas.